En la actualidad cada vez es mayor el número de personas que optan por utilizar lentes de contacto para corregir problemas de visión y como elemento estético. Entre las principales ventajas de las lentillas frente a las gafas es que mejoran la calidad de la visión y resultan más cómodas para realizar ciertas actividades como practicar deporte.

Sin embargo, no debemos olvidar que las lentes de contacto son un producto sanitario que necesita un correcto mantenimiento. Si no las utilizamos de la forma adecuada pueden generar irritaciones en los ojos, infecciones y complicaciones que pueden afectar gravemente a nuestra salud ocular.

Si usas lentillas o vas a comenzar a utilizarlas ¡toma nota! Te dejamos 5 consejos para evitar problemas al utilizar lentes de contacto.

  1. Higiene correcta de manos. Parece algo obvio, pero este gesto puede evitar muchas complicaciones como la aparición de infecciones. Es fundamental que nuestras manos estén limpias cuando vayamos a manipular las lentillas. Justo antes de tocar las lentes de contacto debemos lavarnos bien las manos y uñas con agua y jabón para evitar que los gérmenes y suciedad de nuestras manos pasen a las lentillas y posteriormente a nuestros ojos.
  2. Utilizar los productos adecuados para la limpieza, desinfección y mantenimiento de las lentes de contacto. Existen diferentes tipos de líquidos de lentillas (solución única, solución salina, limpiador enzimático, solución de peróxido de hidrógeno, jabón limpiador, etc.). Para elegir el apropiado hay que tener en cuenta determinados factores como el tipo de lentilla, hidratación del ojo, estilo de vida del usuario, tiempo que vamos a llevar las lentes de contacto puestas, etc. Si tenemos dudas debemos consultar a un especialista en salud ocular.
  3. No reutilizar el líquido desinfectante. Cada vez que limpies y guardes las lentillas debes hacerlo con líquido nuevo.
  4. No utilizar agua para limpiar o guardar las lentillas. Tampoco para limpiar el estuche. Es un error bastante frecuente. Cualquier tipo de agua, ya sea del grifo, mineral o destilada contiene microorganismos que pueden depositarse en las lentes de contacto y desencadenar infecciones oculares. Además, el agua no contiene el componente desinfectante necesario para higienizar y mantener las lentillas correctamente.
  5. Limpiar la caja de lentillas y reemplazarla cada cierto tiempo. Limpiar con empeño nuestras lentillas no tiene sentido si las depositamos en un estuche sucio. Por ello es imprescindible que los limpiemos y desinfectemos  con los mismos productos que utilizamos para las lentes de contacto.
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