Si eres usuario de lentillas, ya sea diariamente o de forma esporádica, desde Lentillas a Domicilio estamos seguros que estos consejos que vamos a compartir hoy te serán de gran ayuda.
En concreto vamos a referirnos a los cuidados indispensables para el mantenimiento, higiene y conservación de tus lentillas evitando con ello un deterioro acelerado y sobre todo posibles infecciones o daños oculares fruto de una incorrecta manipulación y limpieza.
Alarga la vida de tus lentillas con un sencillo protocolo de cuidado y mantenimiento.
Nuestros ojos precisan siempre de cuidados e higiene ya que son a la par tan necesarios como delicados. Si además eres usuario de lentillas, las precauciones y fórmulas para protegerlos deben extremarse.
Hoy vamos a compartir algunos consejos para mantener y cuidar las lentillas de modo que no sólo las mantengamos en el mejor estado sino que preservemos también nuestra salud ocular.
- No alargues las horas recomendadas de uso de las lentillas: si nos excedemos de las horas recomendadas por el especialista podemos arriesgarnos a contraer infecciones, padecer sequedad ocular y dañar no sólo nuestros ojos sino las propias lentes.
- Prescinde de las lentillas durante las horas de sueño: no olvides que llegado el momento de acostarse, las lentillas no deben estar en nuestros ojos, ya que estos necesitan descansar. Existen algunos modelos que lo permiten pero son los menos y aún así, siempre es recomendable prescindir ese tiempo de ellas.
- Cuidado al manipularlas: las lentillas son un elemento delicado que se deposita directamente sobre nuestros ojos, por lo que manipularlas durante su colocación, extracción e higiene y mantenimiento requiere ser cuidadoso para que no se caigan, se arañen, etc.
- Manos siempre limpias: al manipular las lentillas recuerda que previamente debes haber lavado las manos con abundante jabón y aclarar bien con agua.
- Limpiarlas a conciencia: una vez nos hemos quitado las lentillas, debemos usar el producto específico que el oftalmólogo nos ha indicado para su limpieza. No temas en frotarlas bien sin arañarlas con las uñas, claro está, pues es muy importante que queden bien limpias. Una vez hecho, se deben enjuagar para eliminar líquidos y restos. No se recomienda para ello utilizar agua y menos aún la del grifo, sino líquidos y preparados específicos para ello.
- Utiliza una buena solución desinfectante: tras el paso anterior debemos depositar las lentillas en sus estuches correspondientes y rellenar estos con solución desinfectante para lentillas. Cuidado porque estos estuches también deben estar debidamente higienizados y se recomienda cambiarlos cada cierto tiempo.
- Nunca utilices soluciones caducadas: observa la fecha de caducidad, si está en mal estado y por supuesto nunca reutilices la misma cantidad para dos o más ocasiones.
- Cuidado al maquillarte: impregnar las lentillas de restos de estos cosméticos no sólo favorece su deterioro sino que es un foco seguro de infecciones y daños oculares.
Desde Lentillas a Domicilio siempre recordamos que aunque el uso de lentillas nos permite realizar muchas actividades diarias con absoluta normalidad, no todo es posible. Ni dormir con ellas ni practicar natación, por ejemplo, entra dentro de las posibilidades que este tipo de lentes ofrecen.