Las lentes de contacto son una opción cómoda y práctica para corregir problemas de visión, pero su uso indebido puede provocar molestias, infecciones y complicaciones oculares. Muchas personas cometen errores en su uso diario sin darse cuenta, lo que puede comprometer la salud de sus ojos.
Para garantizar una experiencia segura y cómoda con las lentillas, es fundamental conocer los errores más comunes y aprender cómo evitarlos. En este artículo, te explicamos cuáles son los fallos más habituales y qué medidas puedes tomar para cuidar tu salud ocular.
1. No lavarse bien las manos antes de manipular las lentillas
Uno de los errores más frecuentes y peligrosos es manipular las lentes de contacto sin lavarse bien las manos. Las bacterias, la suciedad y los residuos pueden transferirse fácilmente a las lentillas y, de ahí, a los ojos, aumentando el riesgo de infecciones como la conjuntivitis o la queratitis.
Cómo evitarlo
- Lávate bien las manos con agua y jabón antes de tocar tus lentillas.
- Sécate las manos con una toalla limpia o papel desechable para evitar restos de humedad.
2. Dormir con las lentillas puestas sin que sean de uso prolongado
Dormir con lentes de contacto que no están diseñadas para ello puede reducir la oxigenación de la córnea y aumentar el riesgo de infecciones graves. Las lentes impiden la circulación del oxígeno en la superficie ocular, lo que puede provocar sequedad, irritación e incluso úlceras corneales.
Cómo evitarlo
- Si necesitas usar lentillas por largos periodos, consulta con tu óptico sobre opciones de uso prolongado.
- Retira siempre las lentillas antes de dormir si no están diseñadas para ello.
3. Usar las lentillas por más tiempo del recomendado
Cada tipo de lentilla tiene una duración específica: diarias, quincenales o mensuales. Muchas personas usan sus lentes más allá del tiempo indicado para ahorrar dinero, pero esto puede ser peligroso, ya que con el tiempo las lentillas acumulan depósitos de proteínas y bacterias que pueden causar infecciones y reducir la calidad de la visión.
Cómo evitarlo
- Sigue las indicaciones del fabricante y del óptico sobre la duración de las lentillas.
- Cambia tus lentillas según el tiempo recomendado, incluso si parecen estar en buen estado.
4. No limpiar correctamente las lentes reutilizables
Las lentillas reutilizables deben desinfectarse adecuadamente después de cada uso. Usar soluciones inadecuadas o no limpiar el estuche de las lentillas puede favorecer la proliferación de microorganismos que pueden afectar la salud ocular.
Cómo evitarlo
- Usa únicamente soluciones de limpieza recomendadas para lentes de contacto.
- No enjuagues las lentillas con agua del grifo ni con saliva, ya que contienen microorganismos que pueden causar infecciones.
- Limpia y reemplaza el estuche de las lentillas cada tres meses.
5. No parpadear lo suficiente, especialmente al usar pantallas
El uso prolongado de dispositivos electrónicos como móviles, ordenadores y tablets puede hacer que parpadeemos con menor frecuencia. Esto provoca sequedad ocular y molestias al usar lentillas.
Cómo evitarlo
- Recuerda parpadear con frecuencia cuando uses pantallas digitales.
- Usa lágrimas artificiales compatibles con lentillas para mantener los ojos hidratados.
- Sigue la regla 20-20-20: cada 20 minutos, mira a 20 pies (6 metros) de distancia durante al menos 20 segundos.
6. Ponerse las lentillas al revés
Es un error común, especialmente entre quienes comienzan a usar lentes de contacto. Una lentilla colocada al revés puede causar incomodidad, visión borrosa y sensación de cuerpo extraño en el ojo.
Cómo evitarlo
- Antes de ponerte la lentilla, colócala en la yema del dedo y observa su forma. Si los bordes están hacia afuera, está al revés; si tienen una forma redondeada, está en la posición correcta.
7. Usar maquillaje antes de ponerse las lentillas
Colocarse las lentillas después de haberse maquillado aumenta el riesgo de que residuos de maquillaje entren en contacto con los ojos, causando irritación o infecciones.
Cómo evitarlo
- Ponte las lentillas antes de maquillarte y retíralas antes de desmaquillarte.
- Usa productos de maquillaje hipoalergénicos y a base de agua para minimizar el riesgo de irritación.
8. No proteger las lentillas del agua
Muchas personas creen que es seguro nadar o ducharse con lentillas, pero el agua de piscinas, ríos o incluso el agua del grifo puede contener microorganismos peligrosos como la Acanthamoeba, que puede causar infecciones graves en la córnea.
Cómo evitarlo
- Evita el contacto con agua cuando uses lentillas.
- Si necesitas nadar con ellas, usa gafas de natación bien ajustadas o considera el uso de lentillas diarias desechables.
9. No seguir las revisiones oftalmológicas periódicas
Muchas personas usan lentillas sin acudir a revisiones periódicas con su óptico u oftalmólogo. Con el tiempo, la graduación puede cambiar o pueden aparecer problemas como sequedad ocular o intolerancia a las lentillas.
Cómo evitarlo
- Programa una revisión visual al menos una vez al año.
- Si notas molestias o cambios en la visión, consulta con un especialista lo antes posible.
Las lentes de contacto son una opción excelente para mejorar la visión, pero su uso incorrecto puede derivar en problemas oculares graves. Evitar errores como no lavarse las manos, dormir con lentillas inadecuadas o no seguir las recomendaciones de uso es clave para mantener la salud ocular.
Si usas lentillas, asegúrate de seguir estos consejos y consulta regularmente con un especialista para garantizar una experiencia segura y cómoda.